En un rincón de Antioquia más conocido como Rionegro, vive esta persona, lo conocí hace mucho tiempo, el siempre estaba riendo, recuerdo que se salio de estudiar y después no supe mucho de el. Fue educado con el carácter más recio que solo tienen las familias forjadas en el campo, que poseen una gran humildad y deseo de servirle a los demás, el trabaja con su padre viajando por todos los pueblos de Colombia en una “Escalera”, que es el nombre, según ellos correcto para llamar a las “Chivas”, en donde transportan desde bultos de papas junto con camadas de gallinas, hasta personas montadas en el “capataz” (la parte de arriba de la chiva) agarradas como puedan ya que abajo hay demasiadas personas, sobre todo viajando de pie hasta más de 6 horas. Cuando llueve, se pone una carpa que cubre el vehículo, tarea nada fácil, sumando la impaciencia de los pasajeros y de algunos peligros de las carreteras Colombianas.
Pero a Jhon Bayron no le desagrada su trabajo, por el contrario, siempre habla de el de una manera orgullosa a modo de aventura, contando como el y su padre logran salir de los problemas que se les presentan: caminos peligrosos, despeñaderos, un clima extremo, retenes guerrilleros y muchos más, la gente se burla de el, les parece un personaje pintoresco y le llaman “montañero”, entonces pienso yo: Ojala todos fuésemos montañeros, seríamos más humildes, amaríamos la simplicidad de la vida nos aventuraríamos a viajar siempre, podríamos ser más que Paisas.
Un poco de melodrama que tanto le faltaba a este blog, un par de letras que resultan muy oportunas.
A la luz de una sonrisa Gritando en silencio
Despierto con pocas ganas como expulsado del cielo, Y crujiéndome los dedos, he empezado a escribir. Despunto el lapicero a la vez que el desconsuelo Pero reconozco la fecha; Hoy es veintidós de Abril. Nunca sobran las canciones y siempre tengo algo que decir Pero ella merece más una letra que las calles de Madrid
Porque hace ya dos años me quiere a quemarropa, Con la inocencia de un niño con su primera copa. Pierdo la estridencia; vivo sin motivos; Aprendo a tener paciencia… y escribo.
Miro al fondo del café y me acuerdo de fumar. Y entre el humo del cigarro palidece mi ansiedad Mientras duermes yo te escribo, a ratos miro hacia atrás A observarte con los ojos que un preso ve su libertad
Porque hoy no hay guerras civiles Si echamos el pestillo. Y aunque sigue siendo cutre, El mundo, ya no es un ladrillo. Setecientos trentaitantos días de tu sonrisa Haciendo que la vida no sea papel de lija.
Por fuera hay que ser duro como el asfalto Con la piel igual de fría que si fuéramos lagartos. La vida siempre va a destiempo como el riff de esta canción Por eso miénteme y dime que nos veremos. Tan solo unas horas y ya te echo de menos. Me columpio con la esperanza de que mañana sea mejor
Porque si el diablo pasa jocoso y ladino, Con la citara vieja en la que compone el destino, No me queda otra defensa...
Por favor, Por favor Por favor cuéntale: que la miro como no miro a ninguna, Que no voy a dar un respiro mientras nos mire la luna, Y que más de cien soles no curten mi pecho Que es de su mirada de lo que estoy hecho; Sonrisa fugazmente y de malos momentos Y con ella soy el príncipe de su cuento.
Por fuera hay que ser duro como el asfalto Con la piel igual de fría que si fuéramos lagartos. La vida siempre va a destiempo como el riff de esta canción Por eso miénteme y dime que nos veremos. Tan solo unas horas y ya te echo de menos. Me columpio con la esperanza de que mañana sea mejor
Porque si el diablo pasa jocoso y ladino, Con la citara vieja en la que compone el destino, No me queda otra defensa... ¡Que la del tú y el yo!
Gigante La fuga
Gigante y tan pequeño aún. De noche puede volar. Los sueños se pueden cumplir Si, cuando se va el sol, Enciende un blues.
Que hoy no se apague la luz. Que no se apague esa canción. Que la cabeza pierda la razón. De niño quiero ser como tú.
Cantarle a las estrellas. Siempre vivir a tus maneras; Ganarle la guerra a las penas Con un papel y sin banderas.
Que siempre te aguantes los huesos. Que se mueran los espejos. Cruzar de norte a sur.
Que sigamos siendo socios En lo de soñar despiertos. De niño quiero ser como tú.
Buscando Disneyland Ginevra Benci
Puede amanecer el torero que habito, prefiero estar contigo Toda la vida mezclando recuerdos, para sentirme vivo Por tierra, mar y aire perdido, menudo superman A veces confundo la luna con el logotipo de un bar En donde te olvida, bebida y soledad
De que me sirve haber sido el viento, en un hotel a l raso Vengo cansado pero volveré, a tentar la fe Estuve tanto tiempo aburrido, buscando disneyland Sin darme ni cuenta primero, donde estaba, quien era bla bla Hay palabras que matan y besos que hacen llorar
Y no se como vivir, no se como decidir Y no se como decirte lo que te quiero decir
El balcón, la estrella, la noche, los gatos….. Tu falda y la palmera Los lobos, la hierba, la herida, el zapato….Tu trenza de sirena Mi corazón es una cometa, enredada en un zarzal Me acuerdo de ti cuando canto, serenatas por tribunal Después nunca entiendes si llamo de madrugada.
Cada vez que te vas, hago trampas al Blackjack Y me invento rocanroles de los que terminan mal.
Como en un filme sobre la guerra, van cayendo los soldados uno a uno, alcanzados por las balas o rindiéndose ante el horror de la batalla. Como si se sintiera miedo de ser jóvenes, muchos van perdiendo, abandonando sus sueños o nunca los tuvieron, rechazando así toda posibilidad de ver las cosas de otra manera, de aceptar que este mundo es más grande que el barrio donde crecieron, donde decidieron casarse con el vecino y donde sus hijos harán exactamente lo mismo. O puede ser también que en algún momento se olvide como se siente ser joven, cuando se abandonan los estudios para trabajar, cuando la conciencia no sirve y el resultado es dar a luz en la oscuridad, cuando se decide que la solución a todos los problemas es unirse en el matrimonio o dejarse convencer de la verdad especulativa de una secta religiosa.
Para todos los que seguimos, para los que me acompañan y creen que no es el final, para muchos que queremos ser jóvenes siempre: “A veces pasamos todas las trampas, desciframos tus palabras, contenemos la explosión, entonces preguntas que es lo que pasa ves la chispa y te acobardas por que no voy a cambiar, tenemos tan claro que es lo que importa, ya no es tiempo de derrotas, esto no te va a gustar...”
Viendo que se avecinan tantos estrenos de películas animadas en su totalidad en CGI (Computer Generated imagery), no se puede evitar sentir nostalgia por algunos títulos clásicos de la animación, y no niego que hay algunos títulos en CGI que están muy bien hechos como por ejemplo Final Fantasy VII: Advent Children, Appleseed y la nueva Beowulf por nombrar algunos. También teniendo en cuenta los sobre valorados títulos holywoodenses como Shrek y las historias de carros parlantes de disney que son mas “crossover” e incitan a la familia a sentarse y mirar la misma historia una y otra vez.
He aquí algunos clásicos que considero muy buenos en cuanto animación e historia (si...Falta Akira, Ghost in the shell, pero más bien estoy generalizando un poco) y son altamente recomendados para quienes desean echar una mirada a trabajos pasados.
Grave of the fireflies 1988 (Tumba de luciérnagas) Studio Ghibli Prometo que esta vez no lloraré
Lupin III The Castle Of Cagliostro (1979) Hayao Miyazaki The Fuma Conspiracy (1987)Diskotek media
Otra vez Lupin en su cacharro personalizado
-Hey Jigen, te presto el DVD de Cowboy Bebop
The Plague Dogs (1982) Martin Rosen
Puede que sean ingleses pero siguen siendo perros
The Thief and the Cobbler (1996) (sin terminar) Richard Williams
-¡Tráiganme a los directivos de disney!
-¡Vamos a por ellos!
The aristocats (1970) Wolfgang Reitherman, Disney
-Oye, te invito a un concierto de Jazz -¿Jazz? ¿y eso como se baila?
Quien dijo que los gatos no saben de música
Robot Carnival (1987) Katsuhiro Otomo
¿Megatron? No, aquí no hay transformer que valga
Vampire Hunter D (1985) Toyoo Ashida
La mano tiene una infinidad de usos
Windaria (once upon a time) (1986) Kunihiko Yuyama